Oso grizzli mexicano, 1964:
El oso
Mexicano era una subespecie del oso pardo (Ursus
arctos) de la que no
se conocía mucho antes de que se llevara a la extinción, en 1964.
CARACTERÍSTICAS:
Era uno de los más pesados y grandes mamíferos en
México.
Este oso, subespecie del oso pardo junto a diez más, tenía un pelaje de color marrón rojizo y con el color plata en bandas destacando sobre su cara, parte de su cuerpo y patas. Este color característico fue la causa de que los nativos le llamaran ´el oso plateado´. Las orejas eran negras junto a parte de sus patas.
Podía medir hasta 1,83 m. y su peso rondaba los 318 kg.
Tenía una camada de uno a tres cachorros cada tres años.
Este oso, subespecie del oso pardo junto a diez más, tenía un pelaje de color marrón rojizo y con el color plata en bandas destacando sobre su cara, parte de su cuerpo y patas. Este color característico fue la causa de que los nativos le llamaran ´el oso plateado´. Las orejas eran negras junto a parte de sus patas.
Podía medir hasta 1,83 m. y su peso rondaba los 318 kg.
Tenía una camada de uno a tres cachorros cada tres años.
COMIDA:
Plantas, frutas e
insectos, aunque ocasionalmente también se alimentaba de pequeños mamíferos y
carroña.
Los primeros europeos que entraron en contacto con el oso plateado mexicano fueron los conquistadores en el siglo XVI .Se causó por que los mexicanos llegaron de E.U y se trajeron a estos osos .En 1960 quedaban solo 30 en México, ya que a pesar de su condición de protegido frente a la caza esta continuó. En aquel entonces los ganaderos decidieron acabar de exterminar a los que quedaban, y los osos plateados se consideraron extinguidos en 1964. Por otro lado, en Febrero de 1986 un escritor del National Geographic contaba como un joven Mexicano había visto un oso argénteo en 1983, aunque no se tienen más datos. Por el bien del oso plateado, solo nos queda esperar que esta historia sea cierta.
Tigre de Java, 1994:
El tigre de Java llegó a la
isla hasta el final del Pleistoceno, después de la glaciación. Hasta el siglo
XIX abundaba en la isla. En los años 50 no quedaban más de 20 o 25 ejemplares
en toda la isla. En los años 60, cuando no quedaba ningún tigre en la reserva
de Ujung Kulon, los ecologistas denunciaron su extinción inminente. Los grupos
armados que se escondían en los bosques en esos años mataron a muchos. En 1976
se descubrió a los tres últimos tigres de la isla en el Parque Nacional Meru
Betiri y no se los ha vuelto a ver desde entonces.
QUAGGA 1883:
El quagga (Equus
quagga quagga) es una subespecie de cebra que está extinta desde finales del
siglo XIX, cuando el último individuo murió en el Zoo de Ámsterdam en 1883.
A diferencia de
otras cebras tenía el pelaje pardo rojizo, con las rayas únicamente en la cara,
cuello, costados y crines. Carecía completamente de ellas en el lomo y en los
cuartos traseros. Tenía las patas y el vientre blanco, y la crin típica de las
cebras. El pelaje blanco y negro de la cabeza se iba difuminando conforme se
acercaba a los costados. Los quaggas
fueron cazados desde la llegada de los primeros colonos holandeses por su carne
y su piel. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX cuando se produjo el
verdadero desastre. A mediados del siglo XIX, la colonización del interior
ocasionada por el éxodo de los bóers descontentos con la soberanía inglesa
sobre la colonia condujo a la matanza de miles de quaggas dentro de un plan
general de exterminio de animales salvajes en la zona.

Tortuga Gigante de la Isla Pinta o Solitario Jorge:
Esta subespecie de tortuga
gigante de las Galápagos, llamada Solitario Jorge o Solitario George
(Geochelone nigra abingdoni) es el único ejemplar que queda de su subespecie de
la isla Pinta de las Galápagos. Por lo tanto a esta tortuga hay que cuidarla
muy bien, e intentar que críe, ya que actualmente lo más seguro es que si
muere, se lleve toda la historia de su subespecie con él, uniéndose a la lista
de tortugas gigantes que nunca más volverán a pisar la tierra. Esta tortuga la
encontró un biólogo que estaba cazando cabras para ver cómo afectan a la flora
autóctona en 1971, y la llamaron George por el actor humorístico estadounidense
George Gobel. Esta es la primera tortuga vista en la isla desde 1906.
Esta tortuga está en el libro Guinness de los Records
en la edición de 2006 como la más rara criatura viviente, indicándose que es el
único de su subespecie. Aunque tiene unos 80 años aún le queda mucho por
delante ya que las tortugas gigantes pueden vivir hasta entre 120 y 200 años,
por lo que aún podremos verla entre nosotros mucho tiempo. Además goza de buena
salud.
Esta padre.
ResponderEliminarataca en guerra del clash
ResponderEliminarMuy padre
ResponderEliminarmuy padre
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